Hoy Marta se ha enfadado conmigo. Le explicaba que no tenía que pegar a un niño más pequeño, pues le podía hacer daño y él no sabía defenderse. Se ha ido corriendo a las faldas de Jesús para que la consolara y me miraba de
reojo para ver si yo le decía algo de particular.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario